| Familias velaron ayer a jóvenes accidentados en Tárcoles

Luto en vez de fiesta

A Luis Alejandro Vega Villalobos le esperaba un arrocito con pollo, el cariño de su familia y un canto a todo galillo de feliz cumpleaños a ti en su casa, en Ipís de Goicoechea.

El muchacho, quien cumplió 23 años el miércoles anterior, sabía lo que le había preparado la mamita y que el festejo lo iba a disfrutar apenas regresara de ese improvisado viaje a Jacó... ese maldito viaje sin regreso que terminó en tragedia la madrugada del 1.° de mayo.

Ayer, la familia Vega Villalobos ni siquiera tenía tiempo para pensar en el arrocito con pollo, ni en aquel gesto que con tanto amor prepararon.

En lo que pensaban era en el corre corre del funeral, en alistar la casita en Ipís, el lugar donde iban a cantarle cumpleaños, para recibir el cuerpo del muchacho y empezar a velarlo.

La celebración se convirtió en un luto.

“Él le dijo a mami que cuando venía se lo iba a comer (el arroz con pollo) pero nunca sucedió, la muerte nos lo arrebató”, dijo Evelyn Núñez Villalobos, hermana de Luis, con el dolor más grande que le podía salir del alma.

Ella recordó lo supermorado que era su familiar y cómo le encantaba mezclar música.

El carro en el que viajaba Luis junto con sus amigos María Fernanda Montero, de 19 años; Emmanuel Cerdas, de 18; Rodolfo Arguedas, de 23, y Daniela Álvarez, de 19, voló y cayó del puente sobre el río Tarcolitos, en Tárcoles de Garabito, de una altura aproximada a los ocho metros.

Solo Daniela Álvarez sobrevivió al golpazo.

“Ese día él se había quedado viendo el partido (Saprissa-UCR), su amigo Rodolfo lo vino a recoger y se fueron. Nos dimos cuenta del accidente como antes del mediodía (del 1.° de mayo), fue terrible”, explicó Núñez.

Doña Oyeni Obando Espinoza, vecina del muchacho, comentó que tiene el corazón destrozado.

“Yo lo conocía desde que él tenía siete añitos, no sabía que cumplía años. Ese día lo vi en la tarde porque mi hija es muy amiga de él y se habían ido a conversar; era un muchacho cariñoso, noble, amable, muy coqueto, en la comunidad estamos muy dolidos”, manifestó.

Obando aseguró que Luis estaba muy contento porque iba a bretear como “dj” en una actividad del liceo Virgen Medalla Milagrosa, en Vista de Mar.

Más sufrimiento. En Lomas del Río, en Pavas, los familiares de María Fernanda esperaban el cuerpo de su princesa.

“Era una mujercita increíble, irradiaba una paz, siempre tenía una palabra para alentar a los demás, era cariñosa como nadie y siempre decía que iba a vivir intensamente porque tenía que aprovechar cada minuto”, dijo Tati Arguedas, amiga de la joven.

Ella aseguró que conocía a Emmanuel, quien era un bailarín.

“‘Ema’ era de esos muchachos de los que todo el mundo quiere ser amigo, se la pasaba bailando como un trompo y no lo dejaba a uno en paz hasta no verlo sonreír”, recordó.

Las víctimas

Luis Alejandro Vega Villalobos

23 años. vecino de Ipís, amaba mezclar música.

María Fernanda Montero Cascante

19 años, vecina de Pavas, dependiente.

Emmanuel Cerdas Ramírez

18 años, Guadalupe, hacía fletes con el papá.

Rodolfo Arguedas Díaz

23 años, Guadalupe, trabajaba en call center.

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