| Alexia sobrevivió al atropello en el que fallecieron cinco estudiantes en San Ramón

LECCIÓN PARA UNA NUEVA VIDA

Alexia Alpízar Villegas, de 20 años, sobrevivió al atropelló que acabó con la vida de cinco estudiantes del Instituto Julio Acosta en San Ramón el 20 de julio del 2011.

Ella también demostró ser una joven muy valiente cuando, el último día de juicio, tomó la palabra para decirle al chofer que causó la tragedia cómo le cambió la vida a ella y a los familiares de los muchachos fallecidos.

El jueves pasado, dos días después de terminado el debate en que el chofer de apellido Chavarría recibió una condena de 15 años de cárcel, la muchacha nos habló en su casa. Un poco más tranquila nos contó su dolorosa experiencia

–¿Cuál fue el sentimiento que o sensación que tuvo cuando el juez dictó la sentencia?

–Fue una alegría porque nosotros lo único que buscábamos era la justicia y que se supiera la verdad, no solo de nosotros sino de nuestros amigos que eran personas buenas.

–¿Qué hicieron después de que terminó el juicio?

–Fuimos al colegio para hacer una reunión en el quiosco donde pasábamos siempre. Ahí los recordamos a ellos (los fallecidos). Después fuimos a la casa de una amiga, hicimos una oración por todas las familias.

–¿Tienen pensado realizar algo especial en honor a sus amigos?

–Tenemos un proyecto, que es en sí con un medio nacional, de realizar un especial para que Costa Rica se dé cuenta de lo que verdaderamente pasó, porque mucha gente piensa que éramos unos borrachos y no era así.

–¿Ha ido al cementerio?

–Fui antes del juicio, yo tenía tres retos, el primero era visitar las casas de mis amigos y fui cuando ya me recuperé. El segundo ir al cementerio y el último volver a San Rafael, al lugar donde ocurrió el accidente. En la reconstrucción de los hechos fui. Estar ahí en San Rafael me hizo sentir que estaba abriendo una herida que ya había cerrado, me temblaban las manos, sentí un dolor en el corazón, como un vacío que no puedo explicar y ahora evito pasar por ahí.

–¿Qué la impulsó a enfrentar al acusado en la Corte?

–Huy (sonríe), ese día estaba muy nerviosa, tenía muchas cosas que decir que no sabía por donde empezar, sinceramente fue algo de otro mundo que me hizo levantarme y decir lo que todos pensaban, no sé en qué momento saqué tanta rabia y dije todo lo que tenía que decirle, creo que fueron mis amigos los que me ayudaron en ese momento.

–¿Cómo se sintió después de encararlo?

–Bueno...(risas), más liviana, más libre, digamos que no quedé del todo satisfecha pero lo que le dije fue como un peso que me quité de encima. Él siempre actuaba de víctima. Le enseñé la herida que me quedó, producto del atropello perdí el bazo, fue como una valentía que salió de mi ser.

–¿Qué es lo primero que piensa cuando se acuerda que estuvo al filo de la muerte?

–A veces pienso...(hace silencio); que segundos antes de que ocurriera el accidente, Iván y yo cambiamos de campo en la calle donde estábamos sentados, si yo no hubiese cambiado con Iván hubiera muerto e Iván estaría hoy aquí. Pero él tuvo mucha fe en mí y lo único que puedo hacer ahora son muchas cosas positivas. Que Dios me diera otra oportunidad de verdad que es un regalo y una forma muy diferente de ver la vida y saberla vivir.

–¿Cómo fue su recuperación?

–Huy, fue lo peor, demasiado lenta, fea, dolorosa, el solo hecho de estar en un hospital en cama un mes, no poder moverme, no lo puedo creer que haya salido de ahí.

–¿Qué fue lo más difícil?

–Tener que olvidar el dolor espiritual para poder cuidar la salud y mi físico, olvidar que mis amigos no estaban para cuidarme porque si los recordaba yo me moría.

–¿Quién era Alexia antes del accidente y quién es ahora?

–Antes pensaba que los accidente o esas situaciones no me pasan a mí, después del accidente aprendí a valorar muchas cosas, cosas tan sencillas que antes no veía, como poder comer sola. Yo decía que pereza levantarme, correr, ahora digo que tonta fui de pensar así, porque era mi mejor rutina.

–¿Quiénes eran Dennis, Iván, Luis, Angie, y Joxiny para usted?

–Bueno, (se le vienen unas lágrimas), como decirlo en palabras cortas, amigos de verdad, gente que llega para quedarse, están en mi corazón y mente para toda la vida. Dennis e Iván eran mis mejores amigos. Es una pérdida de la mitad del corazón. Con Luis, Angie y Joxiny nos llevábamos muy bien, eran excelentes personas.

–¿Qué sueños tiene?

–Me gustaría trabajar en el Minae, estar entre la naturaleza, ahora estoy estudiando administración, no me gusta mucho, pero por algo estoy empezando. También me gustaría astronomía.

–¿Algún mensaje que quiera dar?

–A la gente que primero se informe antes de hablar, porque algunos nos tacharon de malas personas y no fue así, además, darle las gracias al tribunal de San Ramón por toda la ayuda y a los abogados que nos representaron durante todo el proceso.

Creo que...

Sarah  Villegas

María Salazar para LT

Mamá

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