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Un premio lleno de luzCuatro tejotas

Doña María Luz Elizondo está toda contenta por las cuatro tejotas que se pegó gracias a La Teja.

“Estaba en la silla de ruedas solita, orando por mi familia, cuando me llamaron para decirme que había pegado. Me quedé en silencio, no lo creí hasta que me fueron preguntando cosas y vi que era cierto”, dijo la simpática vecina de La Aurora de Alajuelita.

La tarjeta de regalo le cayó como una bendición porque debe cambiar la instalación eléctrica de la casa y con ello comprará los cables para que su hija María Isabel, que se dedica a eso, se la cambie y listo.

También espera dedicar cien mil para comprar comedera y algunas cositas para rifar, porque con la pensión no le alcanza y necesita vender números para pagar el taxi que la moviliza cuando debe ir a alguna cita médica.

Doña Luz es una lectora fiel de La Teja desde que esta nació y aunque está afectada de la vista le gusta echarse la leidita a todas las secciones.

Casi se rinde. Como le cuesta moverse, una pregonera le lleva el periódico todos los días a la casa desde hace dos meses.

“Cuando empezó yo le había dicho que sólo me lo trajera un mes y cuando se cumplió ese tiempo le dije que mejor no siguiera porque no tenía platica, pero mi hijo me dijo que era capaz que dejaba de activarla y perdía la suerte que estaba próxima a llegarme y no se equivocó. Ya ve, gané un mes después de eso”, contó la señora, de 76 años.

Hace como seis o siete años pegó dos veces los premios de 50 rojitos que La Teja rifaba en el programa Sábado Feliz, de canal 7.

“Cuando todavía no había sufrido la parálisis nerviosa que me mantiene en la silla de ruedas era muy andariega, pero ahora tengo que pagar cuatro mil de taxi en cada salida. Son ocho mil diarios y la pensión no alcanza”, contó.

Felicidades por el premio.

Alajuelita

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