| Huella de herediano en la fecha más importante de la semana mayor

El iluminado

Allan Morera es una persona muy especial, siempre sonriente, de gran corazón, pero sobre todo es alguien que nació con luz.

La huella de este herediano iluminará todas las misas que se celebrarán el Domingo de Resurrección, dentro de ocho días, en Costa Rica y más allá.

Para que estos días santos se celebren como Dios manda, este vecino de San Joaquín de Heredia lleva semanas haciendo un trabajo minucioso y muy delicado. Allan, quien nació con Síndrome de Down, trabaja con su cuñada y una sobrina fabricando los cirios pascuales, es decir, las candelas que se utilizan en la misa de cierre de la Semana Mayor.

En esta celebración se recuerda la resurrección de nuestro Señor Jesucristo y estos cirios llevan un sello que es puesto por Allan.

“El pega las postales que llevan los cirios, son el sello que los distingue de otras candelas, es un trabajo que requiere paciencia y precisión y él es un experto para dejarlas bien bonitas”, dijo doña Idalie Bogantes, cuñada.

Morera comienza su tarea a las 10 de la mañana y termina como a las 4 de la tarde.

Para no aburrirse mientras pega el Alfa y la Omega que llevan las candelitas canta la “Mochila azul” y de vez en cuando se tira a pista con las canciones de Juan Gabriel.

“Los voy haciendo de 19 en 19, los pongo en una tablita y les hago el detalle para que ya queden listos”, indicó Allan, de 43 años, quien por día puede sacar unos mil cirios.

“Nosotros lo incluimos dentro del grupo en octubre del año pasado para que se distrajera y no estuviera tan solito en la casa, pero resultó ser un excelente trabajador y ahora hay que ponerle porque sino, nos gana”, dijo Francela Morera, sobrina de Allan.

Trabajada y media. Durante estos días el tallercito donde hacen los cirios y los pascualitos pasa “full” pues deben entregar pedidos para cientos de iglesias en Costa Rica e incluso tienen que mandar a Nicaragua.

Según nos confirmó doña Idalie, hacen 800 mil cirios y unos 70 mil pascualitos (cirios pequeños) antes del Viernes Santo fecha límite para que estén en cada iglesia.

“Hacemos los cirios con cera de abeja, parafina y con aroma natural para que el templo huela rico, la mecha es de algodón para que sean completamente ecológicos”, explicó Idalie quien también contó que fabrican cirios que miden entre 60 centímetros y dos metros.

En la vigilia

El cirio pascual se utiliza en la celebración más importante para los católicos: la Vigilia Pascual del Sábado Santo por la noche. Esta candelota lo que hace es recordar al mismo Jesús quien en más de una oportunidad se auto proclamó como “La luz del mundo”. Este cirio se vuelve a encender en la misa del Domingo de Resurrección y durante la Pascua, que va a lo largo de 50 días desde el Domingo de Resurrección hasta el Día de Pentecostés.

Al inicio de dicha celebración, el padre bendice el cirio afuera de la iglesia. Esto lo hace marcando las distintas figuras que tiene la candela, como lo son la cruz, los signos de Alfa y Omega, y el año en curso. Inmediatamente después lo prende con el fuego de una fogata que también ha bendecido.

Cuando ha concluido este ritual, el padre entra a la iglesia, la cual está en tinieblas, y canta en tres ocasiones la frase “luz de Cristo”.

Dentro de la iglesia los fieles también tienen unos pequeños cirios pascuales que encienden con la luz del que trae el sacerdote. Estos permanecen encendidos mientras se canta el Pregón Pascual, un himno que recuerda la resurrección de Jesucristo.

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