| Los safis son muy democráticos

¡qué buen pacho! Los presidentes no se salvan de los bañazos

El presidente Luis Guillermo Solís tuvo un resbalón con pocas consecuencias este fin de semana.
El presidente Luis Guillermo Solís tuvo un resbalón con pocas consecuencias este fin de semana.
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Los bañazos son tan democráticos que no respetan a nadie.

Cuando se trata de hacerse presentes ellos solo aparecen y ya. De esto pueden dar fe nuestros presidentes, que han dejado inmortalizados momentos que aún sacan risillas de vez en cuando.

El más reciente pacho le pasó a Luis Guillermo Solís en un parque nacional y ese nos llevó a recordar el que vivió Miguel Ángel Rodríguez en el año 2000. Ya verán.

Luisgui estuvo el sábado en el parque La Cangreja y decidió caminar por los senderos. Al llegar a río Negro quiso cruzarlo, pero el musgo de la piedra le jugó una mala pasada y resbaló. Un video captó el momento y ahí anda dando vueltas por las redes sociales.

Hace 15 años, cuando Rodríguez visitaba al viejo precario Hong Kong, en Golfito, le pasó algo feo: puso el pie derecho sobre una tabla suelta y al suelo.

El fotógrafo Francisco Rodríguez (tata de la foto histórica) explicó entonces que en segundos debió decidir si ayudar al mandatario o tomar la foto. Ya sabemos qué hizo primero.

Esta no fue la única vez que Rodríguez se llevó un susto.

Un 14 de setiembre casi se quema encendiendo el pebetero de la Independencia en Cartago y en setiembre del 2001, después de firmar la ley que castiga los secuestros,caminó al Mercado Central de Chepe, donde quiso disfrutar un heladito y casi termina comiéndose un globo. La imagen lo dice todo.

Otros vacilones. El viento también ha sido protagonista de algún bañazo y eso lo sabe Laura Chinchilla. Durante la inauguración de la delegación policial de Cartago el chiflón le deshizo el peinado que andaba y quedó en las fotos muerta de risa pero apenas para aquella canción vieja de Los Hooligans: “despeinada aha aha ha”.

Al exmandatario José María Figueres Olsen, hoy feliz presidente del PLN, le pasó un pacho una vez al terminar una conferencia de prensa. Se acercó a los periodistas para hablarles y una reportera le preguntó sobre los zapatos que andaba. Resulta que vestía un traje entero gris y los zapatos eran cordobán (café oscuro) y al darse cuenta salió soplado a cambiarse. Al rato hasta aprovechó y se mandó un tamal.

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