| Pistera más rápida mantiene la marca por un zafis del rival

Una frenada le salvó el récord

El récord de 8,7 segundos y la imbatibilidad de Óscar “Machillo” Chavarría en una moto pistera casi se ven superados este lunes en la recta del autódromo La Guácima, pero los mantuvo por el zafis de un rival.

Este tibaseño está acostumbrado a “tarrear” a cuanta “bicha” se le pone enfrente, pues sencillamente no tiene rival que le haga el pique, pero su amigo Matías Goizueta, un herediano de 37 años, le llegó más cerca que nadie y parece que será la piedra que le estorbe en el zapato.

Ambos motociclistas se mandaron un duelo en lo que sin lugar a dudas fue la sensación de la noche por el nivel de paridad y rapidez, mismo que levantó la admiración, aplausos y comentarios de los presentes.

Goizueta, hijo del compositor y cantante nacional Adrián Goizueta, había logrado pegar un 8,8 lo que lo dejó ahí apenitas del récord. El mismo Chavarría reconoció que en un año que tiene de haber logrado su marca, nadie se le había acercado tanto.

“Hoy la vi cerquísima, horrible, de hecho hicimos el mismo tiempo cuando corrimos en el carril derecho, quedamos muy parejos, tenemos que repetir eso, a como yo lo veo, este (Goizueta) es el próximo capo acá, quedamos muy pegados”, indicó “Machillo”.

La tirada. Cuando llegó la hora de la verdad, la Suzuki GSX-R100 de Matías incluso venció a la Honda CBR-1000 de Óscar en un parejo pique con tiempos de 8,9 segundos y 9 respectivamente. Ahí fue donde el herediano dijo “voy por ese récord en el que sigue”.

En la segunda tirada, la salida de la Suzuki de nuevo fue mejor, pero llegando a la meta cometió el fallo de soltar el gas antes de tiempo lo que lo hizo retrasarse y darle la victoria a la Honda y alejarse del chance de romper la marca.

“Iba por esa marca, pero me embarqué, frené antes de tiempo y ahí ya no había nada que hacer, se cometen algunos errores, pero de eso se trata, ir limpiándose de ellos, porque las motos están muy parejas”, destacó Goizueta.

Buenos compas. Esta amistad a la que hace referencia el herediano nació hace unos seis años cuando se conocieron mejengueando en Tibás y se dieron cuenta de la pasión que tienen por las motos.

Tan fuerte es la vibra entre ambos que desde hace un año o van juntos a La Guácima o no llegan.

“Nos conocimos jugando fútbol, fue muy vacilón porque de ahí salió el tema de las motos y ahora somos muy amigos, de hecho en ese tiempo no éramos picones, solo salíamos a pasear por ahí”, recordó Chavarría.

Experimentar diferentes formas de salir o revoluciones y atender los pequeños detalles podrían ser la fórmula para poder coronar al nuevo rey de la velocidad en La Guácima, a menos que el campeón se saque un nuevo truco de la manga, coincidieron los motociclistas.

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