| Técnico que comenzó el proceso hacia Italia 90 no fue mencionado en la película que habla de la sele

De Simone es el papá de las criaturas

Tal vez los más jóvenes no recuerden a Gustavo De Simone o ni siquiera sepan quién es. Sin embargo, si hay alguien que puede hablar con propiedad de la hazaña de la Selección en Italia 90 es él.

El charrúa, de 65 años y quien ve a Costa Rica como su segundo hogar, fue el entrenador que comenzó con la travesía del histórico Mundial en el que los ticos avanzaron a la segunda ronda.

Fue De Simone quien escogió a la mayoría de jugadores que asistieron, por primera vez en la historia del país, a una Copa del Mundo.

Esa hazaña que es contada en “Italia 90”, la película de Miguel Gómez que se estrena el 5 de junio, retrata lo que vivió el país y aquella selección con ese Mundial. Curiosamente, a De Simone ni se le menciona en la “peli”.

El entrenador es comentarista en el programa “Hoy en el deporte”, de Mario Segura. Este sábado nos contó que no guarda rencor y que irá a ver la película.

El peliculón le abre muchas heridas al entrenador, lo llena de recuerdos agradables –aunque otros no tanto– sobre lo que vivió en aquellos años.

De Simone habló de lo que significó para él aquella época, sobre la Sele actual y del debut de la Tricolor contra Uruguay.

–¿La película de Italia 90 le trae recuerdos de lo que usted vivió?

–Primero te quiero aclarar que no he visto la película, pero me extrañó mucho que comenzara desde Italia 90 cuando yo estuve tres años con la Selección. Siempre estoy en contacto con todos y siempre estamos recordando las cosas malas que pasamos, la poca ayuda de la Federación en aquel momento y la poca fe que tenían todos de ir al Mundial.

–¿Qué le parece que no lo hayan incluido en la película?

–Uno piensa que por lo menos me pudieron haber preguntado del proceso y con mucho gusto les ayudaba. Yo no era para estar figurando y me parece que faltó la parte más realista del proceso, porque con el mayor respeto hacia Bora (Milutinovic) ya estaba todo hecho. Yo fui el papá de las criaturas.

Los exjugadores también comentaron y han dicho que por qué no me dieron a mí la oportunidad para hablar o de participar, pero yo entiendo que había que tomarlo desde Italia 90 hacia adelante, no antes.

–¿Verá la película?

–Si Dios quiere la voy a ver porque es como ver a un hijo después de tantos años. Fijate qué casualidad, en el primer partido que jugamos en Italia 90 estaban nueve de los jugadores que habían jugado contra Panamá conmigo y los otros dos jugadores, que eran Rónald Gonzaléz y Róger Gómez, yo los tuve antes, entonces era como el mismo equipo.

–¿Cómo fue ese proceso?

–Yo necesitaba hombres para ir al Mundial y así fue. Nos negaban el estadio, no teníamos uniformes, no teníamos balones. La marca Isuzu nos prestó carros para ir a entrenar y la gente que ha ayudado saben quiénes son.

–¿Cómo considera a esa selección que usted tuvo al principio de la eliminatoria?

–Yo los considero como buenos jugadores, era un equipo de hombres que, sinceramente, luchamos contra todas las adversidades sin la fe de poder ir a un Mundial. El éxito tiene otro sabor. Me acuerdo que en los primeros partidos nadie cantaba el Himno Nacional, solo yo porque no había en ese momento la convicción. Después, con los buenos resultados, comenzó a aparecer la motivación.

–¿Se veía clasificando al Mundial?

–Yo sinceramente me veía en el Mundial, mi historia es larga y hasta me han dicho muchos que hubiera podido hacer un libro porque nadie sabe todas las adversidades que pasamos, solamente los jugadores y yo, que las vivimos.

Cuando vino La Roma el entrenador me quería llevar para Italia y me quería llevar como asistente, pero me negué por no abandonar algo que había comenzado y que fue la Selección; al final tuve que dejarlo a mitad de camino.

–¿Faltó que le dieran confianza para seguir?

–Faltó que yo aceptara que los periodistas en aquel momento me hicieran el equipo porque los mismos periodistas fueron los que me echaron, porque sabían que había un hombre responsable que no iba a permitir que los periodistas metieran y sacaran jugadores.

–¿Le dolió mucho esa mala experiencia que cuenta?

–¡Cómo no me va a doler!, si por la prensa me di cuenta que ya no estaba con la Selección porque ningún directivo me dio la cara. Cuando llegué al vestuario del viejo Estadio Nacional más de 15 jugadores dijeron: “profe, si usted se va, nosotros nos vamos”, y yo les dije: “no, muchachos, van a estar en el Mundial, sigan adelante”, y así fue.

–¿Qué pensó en aquel momento?

–Uno quisiera dejar todo de lado, pero la vida sigue. Me fui para España y traté de volverme a motivar y sacar fuerzas. Después, cuando la Selección ya estaba en el Mundial casi todos los días fui a hablar con Bora, él quería que fuera a hablar con él. Siempre luché para que Díaz (Enrique), Coronado (Evaristo), Fernández (Pastor) y Flores (Leonidas) fueran al Mundial. También cuando la Selección regresó de Italia Bora me llamó para que estuviera con ellos en el recibimiento.

–Entonces, ¿por qué al final esos jugadores que menciona no fueron al Mundial?

–Pasó que en un momento Bora dijo “no los podemos llevar” y llevó a otros, pero no creo que fuera solo por eso. también la decisión pasó por parte de algunos, creo que fue así, no puedo confirmar. Yo no puedo creer que cuatro jugadores que estuvieran en el proceso de años se quedaran sin ir, no estoy diciendo que los que fueron en lugar que ellos no tenían que ir.

–Pasando de tema, ¿qué similitudes ve en esta Selección con la de Italia 90?

–Hay dos cosas muy claras, una, que no se puede comparar la Selección de Italia 90 porque todos los jugadores jugaban acá, no había ninguno en el extranjero y es una de las grandes diferencias porque actualmente hay quince jugadores que juegan en Europa a otro nivel. También ahora lo tienen todo, no se pueden quejar de nada y las diferencias en eso son abismales.

–¿Considera que el técnico Pinto lleva a los mejores?

–En estos momentos no vale de nada decir que se quedara fulano o mengano, porque como entrenador tengo que respetar a Jorge Luis Pinto, que ha hecho un gran trabajo.

–¿Cuánto puede perder Costa Rica sin Álvaro Saborío?

–Para mí la ausencia de Saborío puede ser fundamental. Si es tan malo como algunos opinan, ¿cómo está hace años en Estados Unidos siendo goleador?, era muy importante tanto en la parte defensiva como en la ofensiva por su altura y cabezazo.

–¿Qué puede decir del primer partido contra Uruguay?

–Estoy muy tranquilo, si gana Costa Rica soy tico y si gana Uruguay soy uruguayo; tampoco voy a decir que gane uno o que gane el otro.

–¿Cuáles son las fortalezas de Uruguay?

–Como siempre la parte ofensiva, siempre hay muy buena posibilidad de gol.

–¿De qué se deben cuidar los uruguayos?

–Yo no voy a decir nada, ni a Uruguay cómo tiene que jugarle a Costa Rica, ni a Costa Rica cómo tiene que jugarle a Uruguay. Yo no voy a hablar mal ni bien de ninguno de los equipos.

–¿Para Costa Rica es una ventaja que Luis Suárez no estuviera en ese primer partido?

–Sabemos lo que es Luis para Uruguay, es goleador, pero el que vaya a sustituir a Suárez, que puede ser Forlán u otro compañero, como el que va a sustituir a Saborío, van a dar el máximo.

Por la historia

Miguel Gómez, director de la “peli” de Italia 90, comentó que fue muy difícil incluir a todos porque esta Selección fue muy cambiante. “El personaje principal es la Selección, entonces la historia debe tener personajes definidos desde el principio y que llegue hasta el final; el problema de Italia 90 es que cambió la gente, la alineación y todo”, dijo.

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