| Fiebrazo montó la “tafies” en honor a Saprissa

El Monstruo se sintió en Tampa

Marco Orozco es un desamparadeño con 13 años de vivir en Tampa, Florida, quien sacó el rato para apoyar anoche a la Selección en su fogueo ante Japón.

El tico dejó muy en claro que además de su cariño por la Tricolor, su otro amor es el Saprissa.

“Mandé a hacer exclusivamente el toldo de Saprissa para este partido porque no puedo esconder los verdaderos colores del aficionado del fútbol tico, que es el morado y blanco”, contó.

El toldo le sirvió para resguardar la carnita asada que hicieron mientras esperaban la mejenga que se jugó anoche, a las 7 p.m., hora tica.

La pachanga la empezaron desde las 4 de la tarde, hora norteamericana (2 de la tarde hora nuestra) y se quedaron hasta las 6:30 p.m., hora de allá.

Orozco estuvo acompañado por un grupo de 30 costarricenses residentes en Tampa, con los que se reúne todos los fines de semana en su casa para comer carne asada.

Este fue uno de los grupos, entre los tres o cuatro que hubo ayer instalados en el zacate, cerca de un parqueo, para hacer la jama.

Más pelota. Como es normal cuando la Mayor juega en Estados Unidos, a falta de tres horas y media para que empezara el amistoso contra Japón, unos 150 aficionados costarricenses ya rondaban las afueras del estadio Raymond James de Tampa.

Algunos se identificaban con la camiseta roja de la Selección Nacional y otros con la de su equipo preferido, como Saprissa y Alajuelense.

Para el choque se esperaban, al menos, 1.500 aficionados de Tiquicia, entre residentes en Tampa y de otras ciudades aledañas.

El estadio tenía espacio para 66.000 personas.

Para Costa Rica, este juego amistoso ante Japón es el primero de dos que tienen programados en su gira por Estados Unidos.

El segundo será el viernes a las 6 de la tarde, hora tica, contra República de Irlanda, en el estadio PPL Park, Filadelfia, Pensilvania, antes de viajar el otro lunes a suelo brasileño.

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