| Dos ticos representarán a Costa Rica en torneo en Tayikistán

Karatecas vuelan alto

Dos ticos especialistas en karate volarán muy alto para codearse con la crema y nata del zurkhane.

Esta es una disciplina nueva con raíces iraníes que pretende ganar terreno en el campo de las artes marciales.

Para darlo a conocer en Costa Rica están Jadiel Quesada y Franklin Arias, quienes viajaron hoy hacia Tayikistán, en Asia, para ser parte de una competencia.

“Vamos a una competencia de zurkhane, que es lucha, es un arte reconocido por la Unesco como patrimonio de la humanidad que tiene origen en Irán. Es un estilo de lucha olímpica”, contó Jadiel.

Este vecino de Pérez Zeledón fue la persona a la que contactaron para que se involucrara en este deporte y lo diera a conocer por todo el país. Quesada ya asistió hace unos meses a un evento allá en Irán.

“Ahora vamos a una competencia como país invitado donde estarán cerca de ochenta representantes”, dijo Jadiel.

Este amante de las artes marciales tiene siete años de estar en esto y a sus 27 va a experimentar algo un poco riesgoso.

El viaje que tiene al país asiático lo emociona.

“Cuando fui a Irán me recibieron muy bien, incluso nos llevaron a conocer la cultura; en esos países están promoviendo el turismo”, agregó el karateca.

¿Cómo se come? Este experto en artes marciales explicó un poco cómo se practica este deporte.

“Inicialmente lo que es el karate es pelea en pie donde se usan las piernas, son patadas y golpes; la diferencia es que el zurkhane es lucha, no se permiten golpes ni patadas, sino que es lucha.

“Consiste en colocar la espalda del oponente contra el piso; es similar a la lucha olímpica, de hecho el lugar, la puntuación y se permiten técnicas iguales, la diferencia radica en el momento, es más tradicional, se toca música iraní, música persa, existe un ritual previo a la lucha e incluso las formas de ingresar al lugar de la competencia son más tradicionales”, explicó.

Rellene los campos para enviar el contenido por coreo electrónico.

Enviar:

Noticia La Teja: Karatecas vuelan alto