| Jeep Willys impresiona a cualquiera

Heredó el toque militar

El amor que Luis Benavides tiene por los jeep Willys no es casualidad y el toque militar es algo que trae en la sangre porque lo heredó del papá.

El carro de este fiebrazo es modelo 1947 y deja a todo el mundo con la boca abierta cuando lo saca, especialmente en los eventos de exhibición.

Esta es la segunda historia de esta entrega dedicada a los Willys, que el domingo celebran los 20 años de la creación del club en Costa Rica.

Benavides cuenta que su padre, Luis Carlos Benavides, fue militar por 27 años en Colombia y de ahí nació el gusanillo.

“En el tiempo que mi papá estuvo en el ejército tuve cierta afinidad con todo lo militar. Me crié bajo esa particularidad y así fue como se abrió la semillita”, dijo.

Esa misma pasión es la que este comerciante le quiere inculcar a su hija Natasha, de siete años, quien ya anda para arriba y para abajo montada en la nave.

Proceso duro. Lo vacilón de esta historia es que don Luis Carlos nunca tuvo un Willys, por esa razón es que su hijo tuvo la iniciativa de conseguir uno a como diera lugar.

La oportunidad se presentó en el 2008 cuando vio el chuzo abandonado en Desamparados.

“Tuvo un proceso de tres años de restauración porque venía muy maltratado, el carro prácticamente estaba recibiendo sol y agua todos los días”, añadió.

Este vecino de Atenas manifestó que el antiguo dueño tenía diez años de estar con el Willys, pero no lo cuidaba lo suficiente.

“Me costó mucho por el tema de los repuestos, también por el tema económico”, dijo.

Ahora el chuzo está como un ajito y Luis lo saca solo para exhibirlo, en lo que le ha ido bastante bien.

“La vez pasada salí en una página de una revista de Estados Unidos que se llama Kaiser Willys y Auto Star me dio un reconocimiento por tener un carro de guerra en un país de paz”, acotó.

Apúntese

Este domingo es la celebración del 20 aniversario del club jeep Willys en Costa Rica; el evento será en la pista La Olla, en Sabanilla de Alajuela, a las 8 de la mañana.

La entrada general cuesta un rojo y habrá música, comida y exhibición de los chuzos.

Rellene los campos para enviar el contenido por coreo electrónico.

Enviar:

Noticia La Teja: Heredó el toque militar