| ASegura mamá de vendedora atropellada

“La vida de mi hija es un milagro de Dios”

Doña Irma Carrera, mamá de Cinthya Guevara, asegura que solo Dios pudo salvar a su hija del atropello que sufrió el lunes pasado en Hatillo 6.

Cinthya fue atropellada por un carro que pegó contra un tráiler cuando la mujer, que es vendedora de de tartaletas de coco, desde hace cinco años, estaba parada en la división de la calle. El auto la golpeó antes de pegar con un poste.

Desde ese día, Cinthya está en el Hospital México, pero ayer la trasladaron al albergue del INS.

“Por lo aparatoso que fue ese accidente la vida de mi hija es un milagro, solo Dios la tiene viva”, contó la vecina de Concepción Abajo de Alajuelita, quien asegura que un taxista le llegó a dar aviso del incidente de su retoño.

Según doña Irma su hija tiene cuatro costillas quebradas. También se fracturó un brazo y un hombro. Tiene una herida abierta en la espalda, otra en la cabeza y muchos raspones en la cara.

“Tiene mucho dolor. Ese día apenas iba llegando a vender las tartaletas. Yo siempre le pedía que dejará de ir a vender ahí por que era muy peligroso y yo pasaba con el corazón en la boca, pero a ella le encantaba y, para colmo, no tiene seguro”, comentó.

Para la señora lo más indignante es que un hombre en lugar de ayudarle a su hija, le robó el celular y el cangurito con la platita de las ventas. El bicho fue detenido en el lugar por varios testigos y la Policía se lo llevó.

“Todavía no nos han devuelto las cositas de ella, entonces no la podemos llamar, solo ir a verla al hospital, pero los pasajes son caros y nosotros estamos mayores. Quiero pedirle a la conductora del carro que la atropelló que se contacte conmigo para que nos ayude con el seguro del carro por que mi hija no tiene y tampoco podemos pagar”, dijo la angustiada mamá.

Cinthya es la que ayuda a sus padres con lo que se gana en las ventas. Ella es la única mujer de tres hermanos.

“Es una muchacha muy buena y estamos muy tristes por lo que le pasó. Ella todavía no logra hablar bien, lo hace muy despacio y no coordina lo que dice, pero sabe lo que le pasó”, dijo la mamá.

Los papás de la vendedora necesitan ayuda para poder ir a ver a su hija al albergue. Si usted quiere ayudarlos llame al 2275-3089.

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