| Amantes de piques en carros y motos no definen cuál es el mejor

Un pleito acelerado

Aunque todos los picones llegan a La Guácima con el fin de llenarse de adrenalina, siempre abren un espacio para debatir si el pique de carros es mejor que el de motos o viceversa.

Hundir la chancleta en la recta del autódromo queda en segundo plano, cuando los picones tratan de defender el pique de sus preferencias.

Cada uno saca caja, y no de cambios, para defender al pique de sus afectos. El tema va más allá de los gustos, pues la pasión se impone y la lógica se queda pegada en un semáforo.

Quienes prefieren las naves, aseguran que picar en una moto es jugarse mucho el pellejo, mientras que los que gustan de las motos, piensan que en los carros se pierde la adrenalina que dan las bichas a alta velocidad.

No se la juega. El alajuelense Víctor Hernández es dueño de un Honda Civic . Él es bien fiebre para picar en la nave y asegura que no se mandaría en moto, porque ya tuvo una y sabe lo traicioneras que pueden llegar a ser a esas velocidades.

“Es más emocionante el carro, porque usted tiene que demostrar, con el respeto de los motociclistas, más agilidad y manejar muchos detalles y elementos a la hora de manejar”, dijo Hernández.

Hernández reconoció que los motociclistas son choferes más valientes, pero destacó que en carro se siente la misma adrenalina.

“Cuando le perdí el miedo a la moto, decidí venderla, porque la confianza rompe el saco, acá mismo he visto a muchos motociclistas acabar en las trampas de arena, En un carro difícilmente pasa eso”, comentó el manudo al analizar las diferencias.

No se deja. José Mario Rodríguez, de Tres Ríos de La Unión, es dueño de una BMW G650 GS y no se dejó apantallar. Además negó que andar en dos ruedas sea más peligroso, pues para él tener un accidente depende mucho del chofer.

“Con la moto recibo más adrenalina y siento el viento, podría ser más inseguro, pero eso es lo que le da esa chispa”, destacó el joven de 21 años.

Rodríguez agregó que con unos ¢5 millones se compra una buena pistera, pero que con esa cantidad solo compraría un carro promedio.

“Para manejar motos se ocupa más destreza Uno tiene que saber manejar los cambios, el clutch, asegurar la salida y mantener el equilibrio, mientras que en el carro estás tranquilo sobre cuatro llantas. Solo es dar gas, soltar el clutch y tirar cambios”, indicó el motociclista sacando caja.

“Un buen carro es capaz de generar buena adrenalina, pero nunca le va a llegar a la moto”, sentenció este fiebre de las bichas en dos ruedas.

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