| Medios de todo el mundo quieren entrevistar a la tica que llevó al papa viajero a los altares

Con la agenda llena

El 5 de junio del 2013 el Vaticano reconoció públicamente el milagro que hizo Juan Pablo II a doña Floribeth Mora, la tica que ayudó a hacer santo al Papa viajero.

Desde ese día la vida cambió para esta vecina de Dulce Nombre, en La Unión de Cartago, no solo porque fue curada de un aneurisma cerebral que la tuvo al borde de la muerte, sino porque desde ese momento su agenda ha estado llena de actividades.

“De octubre a la fecha doy hasta cinco entrevistas al día, es muy pesado porque empiezo desde las seis de la mañana. Han venido medios de comunicación de todas partes del mundo: Polonia, México, Italia, Colombia, Ecuador y Argentina”, confesó doña Floribeth, quien recibe a todos los periodistas con una tacita de café y pancito.

La entrevista que más la sorprendió fue cuando la llamaron de Filipinas.

“La verdad no sabía que allá eran tan católicos y cuando me contactaron me sorprendí mucho”, aseguró Mora.

Don Edwin Arce (esposo) se ha convertido en el asistente ideal, lleno de paciencia y agradecido porque todavía la tiene con vida. Él se encarga de llevarle la agenda y atender a los medios que no paran de llamar, mientras ella da entrevistas.

Semana apretada. La Semana Mayor para la mayoría de los ticos son días de descanso y reflexión pero para doña Floribeth, de 50 años, ha sido todo lo contrario.

El martes jala para el Vaticano, a la santificación de Juan Pablo II que será el 27 de abril, actividad en la que Mora es una invitada especial.

Debido al viaje solo le quedó la Semana Santa para atender a los medios de comunicación.

“Quise respetar el Jueves y Viernes Santo, por lo que significan estos días. Solo hice una excepción con un periodista colombiano que se me quedó por fuera y lo voy a atender por Skype el domingo”, nos contó doña Floribeth, el lunes pasado, cuando recibió a La Teja en su casa, la cual esta llena de imágenes de Juan Pablo II.

Cuando llegamos esa tarde iba saliendo un medio de televisión nacional. Ella nos atendió mientras el canal peruano Frecuencia Latina esperaba su turno.

Pero las entrevistas no son solo en su casa, pues a inicios de mes viajó a México junto a su esposo. Ahí tenía programadas varias entrevistas y también aprovechó para dar su testimonio en varios colegios católicos mexicanos.

“Por eso doy tantas entrevistas, porque este es el medio con el que puedo dar el testimonio de fe. Muchos en la calle me llaman loca, pero a mí lo que me importa es que estoy viva por un milagro y que puedo compartir con mi familia”, explicó Mora, mientras terminaba de tomarse una tacita de café.

Recuerdos y peticiones. Los cientos de periodistas y fieles que la visitan le han dejado recuerdos y miles de peticiones para que lleve al Vaticano.

“Muchos periodistas me han traído chocolates, libros y hasta cuadros de los santos de sus países”, recordó con cariño.

A doña Floribeth los regalos minimizan cuando se comparan con las miles de peticiones que ha recibido para que las deje en la tumba del futuro santo.

“Son miles, las personas vienen aquí y me dejan cartas, papelitos con peticiones y libros. Muchos me cuentan la situación que están pasando”, reconoció Mora.

Son tantas las peticiones que ha recibido doña Floribeth que aseguró que viajará al Vaticano con una maleta exclusiva para llevarlos.

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