| Cantante “Cheo” feliciano murió a los 78 años

Salsa pierde a un grande

La muerte se encargó de llevarse al gran “Cheo” Feliciano e hizo que los discos del cantante se agotaran en cuestión de horas en la tienda Viera Discos, considerada en Puerto Rico y el Caribe “la catedral de la música latina”.

Muchos querían quedarse con un recuerdo de uno de los más reconocidos intérpretes de salsa que brilló también en géneros como boleros, sones y chachachá gracias a sus cualidades interpretativas.

Feliciano, quien dio vida a éxitos como “Una en un millón”, “Mi promesa”, “Ausencia” y “Contigo aprendí”, anunció a mediados del año pasado que padecía “una forma de cáncer tratable” y también pasó más de dos semanas hospitalizado por pulmonía.

La muerte, sin embargo, lo sorprendió la madrugada del jueves en un accidente automovilístico en San Juan. El cantante, de 78 años, iba solo en su Jaguar sin cinturón de seguridad cuando se estrelló contra un poste de luz.

Oriundo de la sureña ciudad de Ponce, donde recibió a temprana edad su primera instrucción en la Escuela Libre de Música, José Luis Ángel “Cheo” Feliciano nació el 3 de julio de 1935 en una familia humilde cuyo sustento era el del papá carpintero. Ante la falta de empleo la familia emigró a Nueva York cuando Feliciano era un adolescente.

Lo logró. “Cheo” quería ser músico y al poco tiempo de llegar a la Gran Manzana comenzó su carrera como percusionista en el grupo Ciro Rimac’s Review.

Alcanzó los 50 años de carrera artística en 2008 con un espectáculo en el Madison Square Garden de Nueva York, acompañado por la Spanish Harlem Orchestra del pianista Oscar Hernández y bajo la dirección del maestro Luis García. En esa ocasión el entonces alcalde Michael Bloomberg declaró el 20 de junio el Día de Cheo Feliciano en la ciudad. La celebración contó con la participación de grandes luminarias de la música como Eddie Palmieri, Papo Lucca, Ismael Miranda, Jimmy Sabater, Johnny Pacheco y Marco Antonio Muñiz.

Los festejos culminaron en noviembre del año pasado, cuando la Academia Latina de la Grabación le otorgó a Feliciano el Premio a la Excelencia Musical.

A Feliciano le sobreviven su esposa Coco y sus cuatro hijos.

Decenas de personas, entre ellas, el cantante panameño Rubén Blades, llegaron a San Juan a despedirse del salsero en un funeral más parecido a una fiesta de pueblo recordando sus grandes éxitos y anécdotas como ser humano.

Blades llegó a Puerto Rico en la noche del viernes y se encontró con la familia de Feliciano.

Este sábado fue al coliseo Roberto Clemente, de San Juan, a darle el último adiós a quien fuera compañero suyo en las Estrellas de la Fania.

El velatorio de “Cheo” Feliciano sigue hoy.

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