| Admiradores visitan al narrador en el cementerio

Pilo sigue lleno de flores

Ya pasó una semana del fallecimiento del querido narrador deportivo Manuel Antonio “Pilo” Obando y a su tumba siguen llegando los arreglos florales que le van a dejar los amigos y seguidores que el carismático locutor tenía por todo el país.

“Pilo” descansa en el camposanto La Piedad, en San Blas de Cartago, desde el 24 de abril.

Aunque una de las políticas del cementerio es mantener las tumbas con discreción, con el brumoso se han hecho de la vista gorda por la trascendencia del popular narrador deportivo.

Por lo general, en cada lote ocupado se coloca una placa con un tarrito para que los visitantes que lo desean puedan dejar unas cuántas flores. Pero en la de “Pilo” se ve una montaña de arreglos florales que ocultan totalmente el lote 16 de la fila 28 del cementerio.

Los trabajadores del lugar, quienes prefirieron no ser identificados, comentaron que cientos de personas de San José y otros rincones del país han llegado al camposanto preguntando dónde descansan los restos de “Pilo”, para acercarse con algún sentido recuerdo.

Para que los dejen entrar con los tributos, los seguidores del comunicador explican que no pudieron asistir al entierro porque estaban trabajando, pero que siempre admiraron al locutor por sus inconfundibles frases como “zapatazo” “la hora tatá” y “nos vamos a penalitos”.

La tumba del exnarrador de Repretel quedó en una especie de lomita, que curiosamente es alumbrada por los reflectores del estadio José Rafael “Fello” Meza, el estadio de su querido Cartaginés.

Obando murió por un mal cardíaco después de un trasplante de riñón que le hicieron el 21 de abril, en el hospital San Juan de Dios.

Sin duda, el locutor sigue vivo en la memoria de quienes lo quisieron y admiraron.

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