| Familias tienen hasta cuatro generaciones de vivir en la tierra de Pepe Figueres

La Lucha los cautiva

Debido a los conflictos electorales que se dieron recientemente en torno a la famosa finca de La Lucha Sin Fin nos pegamos una vuelta por el lugar para conocer a fondo la que fue la choza de don Pepe y a la gente que vive en ese terreno tan famoso para el país.

Vamos a conocer a algunas de las casi 200 personas que viven en La Lucha, un territorio de 531 hectáreas, donde muchos de ellos han pasado toda su vida.

Tal es el caso de Mario Ureña quien desde que vino a este mundo, hace 53 años, vive en La Lucha.

“Yo nací aquí y he trabajado toda mi vida en este lugar. No creo que nunca me vaya para ningún otro lado”, explicó Ureña quien es el capataz de la finca.

Pero Mario no es el único de su familia que decidió hacer de la Lucha su hogar, al contrario, ya son cuatro generaciones las que se han dejado cautivar por el lugar.

“Mi papá, Efraín Ureña, llegó casi que con don Pepe y trabajó toda su vida acá. Mi hijo Sergio también se quedó trabajando en La Lucha y el nietillo ya de vez en cuando se va conmigo a bretear”, agregó.

Según él, el trato que siempre han recibido de los Figueres hace que tanta gente decida vivir ahí.

“Si ellos no lo trataran bien a uno muchos a lo mejor ya habrían jalado. Esto hace que yo trabaje con cariño como si esta finca fuera de mi propiedad”, añadió el capataz.

Ureña no duda que más generaciones de su familia decidirán quedarse a hacer sus vidas en la finca del caudillo Figueres.

Paraíso. Lilliana Mena es otra de las que vive en la Lucha desde el día que su mamá la dio a luz, y por lo visto no tiene planes de irse.

“Aquí es un Paraíso, tiene todas las libertades y una economía muy estable”, aseguró Mena.

Para ella algo muy importante es la seguridad que tiene el lugar.

“Tenemos un ambiente de paz donde no hay temor de nada. Yo puedo dejar las llaves de la casa pegadas a la puerta o el carro abierto y nada va a pasar”, contó.

Mena dice que la cercanía que han tenido, a lo largo de los años, con los Figueres ha hecho que sienta que La Lucha es la casa de todos. Además, reconoce que le guardan mucho cariño a don Pepe.

“Una vez él tenía en la casa una visita de una persona importante y nosotros nos estábamos tirando en unos carretillos de madera. En eso salió y pensamos que nos iba a regañar pero nos dijo ‘huevones se van a caer’ y nos mandó a pedir roles y grasa a la fábrica. Luego hasta nos dejó entrar a jugar afuera de la casa, con todo y que tenía visitas”, relató doña Lilliana.

Desde Alemania. En La Lucha viven casi 200 personas pero solo uno no es de Tiquicia.

Este es el caso de Klaus Jumann quien nació hace 51 años en Stuttgart, Alemania, pero desde hace 11 años vive en la famosa finca.

“Cuando di mi primer paseo a pie por La Lucha sentí que estaba en casa. Es un lugar sano y bonito. El trato de la gente es bueno”, dijo.

El alemán asegura que no sabe si morirá ahí, pero por el momento no tiene planes de jalar a otro lado.

De seguro los conflictos entre el PAC y el PLN no afectaron mucho a estas personas ya que, como se ve en estos tres casos, viven con una tranquilidad que muy difícilmente se les pueda robar o perturbar.

Creo que...

César Abarca

Juan José Robles

John Durán para LT

Vecino

Vecino

Rellene los campos para enviar el contenido por coreo electrónico.

Enviar:

Noticia La Teja: La Lucha los cautiva