| Marvin Solano

Gambeta

Alto

Lo del domingo en el Estadio Nacional no es nuevo, ha pasado varias veces y en diferentes espacios, aunque con acciones distintas.

Recuerdo disturbios en Liberia hace algunos años durante un partido entre Liberia y Santos y en Puriscal durante un juego de Puriscal contra Sagrada Familia; ambos de la Segunda División.

Los ejemplos son múltiples, el del Estadio Nacional tuvo más cobertura y más repercusión, pero diría que la violencia es habitual en nuestros estadios.

Durante todas las jornadas hay agresiones físicas y verbales en las graderías y a diario también en las calles de este país, al que cada día oigo menos llamarle “la Suiza centroamericana”.

Ya han quemado carros, asaltado autobuses y centros comerciales. Por estos robos y asaltos han resultado personas heridas e incluso ya murió una persona por estas causas; todo dentro del entorno de un partido de fútbol.

La violencia siempre ha estado cerca del ser humano desde la antigüedad. De ahí que debamos luchar por elevar los buenos principios y costumbres y todas las demás facetas lindas del ser humano.

No nos enfrentamos a algo nuevo, sino a algo que va creciendo, lo importante es lograr por un lado la aplicación de la ley y por otro, quizá más lejana y utópica, mejorar la educación y la situación socioeconómica de la población.

Porque la violencia no viene necesariamente del fútbol. Está en las calles, está en la frustración, está en el interior de muchas familias y está en las injusticias sociales.

Sería fantástico que un día los estadios se convirtieran en un centro de sana recreación , respeto y alegría, y que en esta columna le dedicáramos el espacio a los comentarios positivos que se puedan derivar de un deporte tan bello como el fútbol.

Los invito a seguirme en mi página www.marvinsolano.com y en el facebook.com/marvinsolanodt

Rellene los campos para enviar el contenido por coreo electrónico.

Enviar:

Noticia La Teja: Gambeta