| Aprendió el “bisnes” del tata

“El Chapo” fue un niño maltratado

Cuando Joaquín “El Chapo” Guzmán era un güila tuvo una etapa que lo marcó, debido a las tundas que le pegaba el tata.

Así lo indicó, en una entrevista, Michael Vigil exagente del Departamento Estadounidense Antidrogas que lo investigó por muchos años.

La historia de aquel niño agredido se empezó a descubrir en 1990 cuando la policía Federal allanó una casa en Agua Prieta en México. Al entrar la casa estaba vacía pero había estado ocupada.

Un informante les había dicho que lo que buscaban estaba debajo de la mesa de billar. La hicieron a un lado y con un taladro comenzaron a trabajar. Acto seguido tuvieron un golpe de suerte. Un agente hizo girar una canilla y de repente el piso y la mesa de billar se elevaron, como si se tratase de una plataforma hidráulica de un taller mecánico, o algo salido de una película de James Bond.

Una escalera metálica conducía hacia algo sorprendente: Debajo de la casa había un túnel subterráneo con luz, salidas de aire y rieles en el piso para transportar carros llenos de drogas, algo nunca visto.

“Ninguno de nosotros pensó que este iba a ser el futuro del contrabando de drogas”, dijo el exagente Terry Kirkpatrick.

Los investigadores no sabían quien estaba detrás de eso, pero se trataba de un hombre al que apodaban “Chapo” de apenas 1.70 de estatura. Era de familia humilde, no tenía educación y había empezado como productor de marihuana en pequeñas cantidades y las juntas le permitieron convertirse en el jefe del cártel de narcotráfico más poderoso del mundo.

Una semana después de la captura en la ciudad de Mazatlán, Joaquín “El Chapo” Guzmán está preso en una celda de la prisión de máxima seguridad de México, un complejo rodeado por alambres de púa en las afueras de la Ciudad de México, donde es retenido junto con otros capos importantes.

Atrás quedaron su vida como jefe del Cártel de Sinaloa y sus orígenes en La Tuna de Badiraguato, un pueblo de montaña del estado de Sinaloa, en la costa del Pacífico mexicano. Guzmán fue uno de al menos seis hijos de un supuesto ganadero que, según las autoridades, en realidad se dedicaba a la principal industria de la zona, el cultivo y contrabando de opio y marihuana.

Guzmán siguió los pasos delpadre y se dedicó al comercio de las drogas. Comenzó a cultivar marihuana en forma independiente, sin la intervención del tata, con quien tuvo una relación fría y distante.

En 1970 el capo Héctor Luis Palma le encargó el traslado de drogas de las ciudades costeras de Sinaloa hacia Estados Unidos.

A Guzmán no le gustaba llamar la atención y no se apegó a las casas y los autos de lujo como la mayoría de los traficantes.

“Si alguien no rendía o pasaba a ser una amenaza, lo eliminaba. Mucha gente fue asesinada, o minó presa”, según Edward Heath de la DEA.

Guzmán aprovechó su inteligencia para enviar la cocaína en jabones, materiales de construcción, pimientos jalapeños y después se las ingenió con los túneles para distribuirla.

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